domingo, 5 de diciembre de 2010

Erika Silva "Soy funcionaria pública y defiendo mi dignidad"


Santiago, jueves 2 de diciembre de 2010
Señor Ministro
Felipe Morandé Lavín
Presente

Por medio de la presente y en virtud de la no renovación de mi contrato para el próximo año cumplo con señalar en virtud del profundo convencimiento del valor explícito de generar una política pública asociada a la implementación de Modelos a Apropiación Social TIC a través de telecentros comunitarios en sectores vulnerables:

Soy experta en telecentros. Suena algo arrogante pero no es algo muy difícil. En Chile las personas que hemos liderado proyectos en esta línea se pueden contar con los dedos de las mano. Haber sido Coordinadora Nacional de Infocentros de Chile habiendo ejecutado un proyecto BID en esta Subsecretaría, me permitió trabajar directamente con todas las instituciones que tienen telecentros en Chile. Esa experiencia y ser miembro de Telecentre.org, organismo mundial que reúne a todas las iniciativas de telecentros del mundo, me permitieron participar con propiedad, con la asesoría de la Universidad de la Frontera en el diseño de la Red de Telecentros del Programa Quiero Mi Barrio. El diseño de este modelo fue revisado antes de ser implementado por un experto a nivel mundial en telecentros, el señor Florencio Ceballos, cuyas observaciones fueron integradas.

La certeza de diseñar una política pública con esos niveles de excelencia nos hizo participar en los E-india Awards 2010 en el componente Innovative Grassroots Telecentre Initiative of the Year, donde quedamos seleccionados entre las 10 mejores iniciativas mundiales de telecentros este año. A pesar del reconocimiento, la autoridad nos pidió que nos retiráramos del certamen.

El diseño de este política pública se implementó, como es sabido, con fondos del FDT después de un tortuoso camino de acuerdo a las disposiciones legales y luego de acudir al Congreso para aprobar la adjudicación directa de fondos en virtud de un escenario en que no hubo interesado en asumir el proyecto en una modalidad de subsidio. No hay en nuestro país un organismo dispuesto a ir a trabajar en sectores vulnerables en esa modalidad.

Mi jefatura directa ha señalado que presume que hubo mal uso de los fondos transferidos. No me correspondió, desde mi cargo ver o conocer información que valide dicha tesis. Confío en que el rector de la Universidad de la Frontera, señor Sergio Bravo Escobar, académico honorable y el señor ex Subsecretario, Pablo Bello Arellano quien goza de mis respetos, no se prestarían para una situación que pusiera en riesgo su honra y buen nombre a menos que se demuestre lo contrario.

Dicha duda al respecto supongo que puso también en tela de juicio mi trabajo. De otra manera no se explica que siendo la única persona que trabajó 100% directo en el diseño del proyecto y como contraparte de la asesoría de la UFRO jamás la autoridad me haya hecho revisar los informes y rendiciones de cuenta realizadas por esta universidad. Resulta interesante indagar en cómo corroboraron que las declaraciones de costos invertidos en horas hombre y en productos fueron contrastados por la nueva autoridad, sin saber a ciencia cierta la veracidad de lo declarado por una universidad.

No es difícil imaginar porque la revisión de dicho informe de alrededor de 3000 páginas demoró tanto en ser realizada. Dicha revisión de seguro también se dificulta al tener como jefa de proyecto a Mariela Garelli, ex relacionadora pública de VTR, cuyo curriculum presenta nula experiencia en el diseño o implementación de políticas públicas, nulos conocimientos de Apropiación Social de TIC, nulos conocimientos de cómo funciona el Estado. Cabe señalar que la señora Garelli es la única persona en la División de la gerencia del Fondo de las Telecomunicaciones que no tiene título profesional. Nuestras secretarias y asistentes, si bien no tienen aún su título, estudian una carrera profesional. La señora Garelli, quien no llegó a través de concurso público alguno, es una persona muy buena, de trato agradable y cortés, pero usted sabrá que eso no es suficiente para una gestión de excelencia. Yo de verdad creí cuando el Presidente Piñera dijo que se gobernaría con los mejores. A todas luces, este no es el caso.

En mi precalificación obtuve en un 3,5, lo que me deja en lista dos. Obviamente apelé. Fue tan fácil refutar la liviana evaluación de la jefatura que finalmente mi evaluación fue 4.1, en lista uno. Se me evaluó como una persona poco flexible. Cómo no serlo cuando mi jefa directa me dice que en plena Sociedad del Conocimiento, el impacto de Internet se debe medir sólo en los niveles de alfabetización digital y no el trabajo en redes sociales, modelos evaluativos propios del año 2000. Cómo no ser inflexible si el mismo Alfredo Barriga de Desarrollo Digital dice lo contrario. Cómo no ser inflexible ante juicios como “los pobres son solidarios entre sí, ¿para qué medir su redes o fortalecerlas?”, cómo no ser inflexible ante juicios en referencia a los excluidos como “ limítrofes”, “no saben nada”, “los operadores de telecentros son como las nanas”, como no ser inflexibles cuando dichos juicios se emiten en público delante de nuestras universidades implementadoras, en reuniones con BiblioRedes. Cómo no ser inflexible cuando mi jefa pregunta en BiblioRedes “si ellos prestan libros digitales”. Si usted duda de mi palabra puede comprobarla muy facilmente recurriendo a las fuentes que no dudaré en entregar. Cómo no ser inflexible si el modelo diseñado recoge indicaciones del PNUD, de la Cepal , de la Comunidad Europea. Cómo no ser inflexible cuando la jefa de división le dice a una que no vaya a los barrios porque “son peligrosos”, si justamente nuestro trabajo es trabajar con ellos para que dejen de serlo.

Declaro que hace unas semanas discutí con mi jefa directa, pues realizaríamos una jornada con operadores de telecentros, para lo cual ella se consiguió unas dependencias de Telefónica. Sería una jornada de 4 días. Para mi sorpresa, me dice que un día entero será para Telefónica. Yo pregunto por qué un privado (al cual regulamos y fiscalizamos) debe pautear lo que hacemos. Más me llama la atención cuando me dice que parte de esos contenidos eshttp://www.educared.net/, sitio dirigido principalmente por profesores. Le señalo que hay muchos otros temas necesarios (nuestros operadores no son profesores) para cumplir los objetivos y que eso no es necesario, pues los telecentros naturalmente ayudan a los niños a hacer las tareas sin esfuerzo alguno, es el principal servicio que ofrecemos. Si usted pregunta en los sectores vulnerables para qué quieren un telecentro la respuesta siempre es “para que los niños hagan las tareas”. Asumiendo que por alguna extraña razón alguien quiera de todos modos fortalecer una área ya fortalecida con creces a nivel de uso, señalo que lo razonable es usar //www.educarchile.cl/, que cuenta con patrocinio de nuestro Gobierno. La respuesta recibida es que yo soy hostil y que no me tengo que meter, pues el Subsecretario así lo pidió. Obviamente me costaría mucho creer que el Subsecretario diera un orden tan descabellada. La conversación subió de tono cuando me dijo que “no preocupara, que esa plata no era de la universidad, era del Subsecretario”. Yo le expliqué que la plata, aun cuando haya sido transferida a una universidad o esté en la repartición, siempre es del Estado. Ambas gritábamos, mis compañeros escuchaban. Puede preguntarles a ellos si así lo requiere. El día anterior le había dicho que también me parecía extraño pedir a Telefónica, además de que nos pauteara el contenido, un espacio físico, pues la ley de probidad nos impide incluso recibir regalos menores, como un lápiz, de empresas privadas, más aun de una que regulamos y fiscalizamos. Le dije que se podía ver mal pedir a Telefónica este espacio físico y que yo sólo cumplía con alertar al respecto, cosa que dejé registrada en varios mails. Ella me dijo que no me preocupara, pero yo me preocupé: releí la ley de Probidad y al otro día fui a Contraloría. Con la abogada de atención de público revisamos jurisprudencia y no había nada equivalente, pues la ley de probidad, bien lo sabe usted Ministro, hace referencia a tangibles, sin embargo, me señaló la abogada, que efectivamente la solicitud el préstamos de un espacio físico a un tercero que se fiscaliza, puede presentar dificultades. No tenía sentido además, hacer algo así, pues se cuenta con los recursos para arrendar una sala. La abogada me isntruye: “la ley señala que los funcionarios públicos operan de acuerdo a la “obediencia reflexiva”, por tanto debía dejar registrado en un mail mis observaciones al respecto, para dejar respaldo de la sugerencia técnica” y así lo hice. Quiero dejar claro que, a pesar de las diferencias con mi autoridad directa, JAMÁS, repito y subrayo, JAMÁS pensaría que de parte de ella hay alguna acción asociada a recibir algún beneficio propio por la acción de solicitar a Telefónica un espacio físico, toda vez que el beneficio no es personal; sólo creo que se debe ser riguroso en respetar lo que la propia ley señala.

Declaro en esta misma carta que en el espacio de mi “obediencia reflexiva” no acaté órdenes:

Se me indicó que para poder trabajar con Chileclic, Defensoría Ciudadana, Registro Civil y cualquier repartición del Estado, debía esperar la firma de un convenio, los cuales están redactados hace más de 7 meses y archivados sin aprobación.

Declaro que alenté a los telecentros, desobedeciendo la orden, a meterse en los sitios web de gobierno para que conocieran toda la batería de servicio que el Estado les entrega.

Declaro que gracias a esa desobediencia cientos de chilenos conocen ahora como hacer valer sus derechos a través de la Defensoría Ciudadana, organismo dependiente de SEGPRES.

Declaro que cientos de chilenos ahora saben como funciona Chileclic.

Declaro que por desobedecer conocen el SERNAC incluso han tomado el curso gratis que ellos ofrecen vía e-learning.

Para verificar acceso a las reparticiones públicas desde nuestros telecentros se puede obtener la información a través de nuestro Sistema de Gestión y Monitoreo (SGT).

Declaro que colaboré en haber hecho un grupo en Facebook para presionar a Banco Estado para que dejara a miles de chilenos entrar a cuenta RUT usando software libre (nuestros telecentros solo navegan con Firefox, lo que les impedía acceder al único banco que acepta usuarios del quintil 1 sin restricciones) a través de facebook.

Declaro que BancoEstado nos encontró la razón y dentro de este mes habilitará la funcionalidad. Si no lo cree puede preguntárselo al señor Hernán Saavedra, quien hace unas semanas se reunió con el Subsecretario Atton.

Declaro que solicité ayuda a todos los telecentros y sus usuarios apoyo para que Defensoría Ciudadana ganará en los premios WAW en virtud de lo justo y necesario que es hacer uso de sus facultades en sectores vulnerables que poco y nada saben de sus derechos.

Declaro que gracias a nuestro apoyo Defensoría Ciudadana salió en segundo lugar y puede corroborar con el propio Alberto Precht, Defensor Ciudadano que en gran medida es gracias al trabajo de esos telecentros, por los cuales todos los días trabajé para que entendieran que su labor era ser Gobierno Cercano y que debían transformarse en una oficina de la Defensoría, porque nuestro Estado no tiene recursos para acercar a los más vulnerables a sus derechos.

Declaro que antes de que me autorizaran oficialmente alente la campaña “Maricón el que maltrata a una mujer” del Sernam. Los telecentros no sólo pegaron carteles en sus telecentros, sino también en sus almacenes y gracias a eso muchas mujeres se acercaron al sitio del Sernam a buscar solución a sus problemas.

Declaro que a pesar de que ya “no se usa” visitar barrios lo hice igual varios fines de semana e incluso los operadores de telecentro me visitaron en mi casa.

Declaro que participé haciendo charlas en “Encuentro Social de Operadores de Telecentro”, organismo que reune a los operadores de telecentro, los cuales se juntan una vez al mes un sábado, fuera del horario de trabajo para aprender más, para autocapacitarse, pues, aunque usted no lo crea, ellos sí creen que este proyecto, con todas las dificultades, le puede cambiar la cara a Chile. Quiero que sepa que dichos encuentros se difunden vía web y operadores de otras regiones también participan. Quiero que sepa que incluso de regiones han viajado a los encuentros, con plata de su propio bolsillo. Sí, de ese bolsillo que gana 200 mil pesos bruto al mes.

Declaro que alenté el año pasado una alianza con Sernam y con Mujeres en Conexión para que en la formación básica que le entregamos a nuestros/as operadores/as de telecentro el enfoque de género fuera contenido básico y así fue. Es necesario que sepa que somos la única política pública en esta materia a nivel internacional que integró esta línea en su plan de formación básico, la cual compartiremos con otros países que seguirán esta línea , pues -usted bien lo sabe- el enfoque de género es básico para cumplir los Objetivos de Desarrollo de Milenio

Declaro que alenté que todos los operadores se conocieran y se intercomunicarán a través de facebook, lo que ha provocado que nunca antes se incrementara de modo tan exponencial el desarrollo de contenido local en sectores vulnerables.

Declaro que administro el sitiohttp://www.facebook.com/#!/group.php?gid=271072506781correspondiente a la Red de Telecentros del Programa Quiero Mi barrio. Declaro que mi jefa nunca lo ha visto, nunca ha supervisado lo que publico.

Declaro que he hecho decenas de publicaciones en http://telecentre-comunidad.ning.com/profile/ErikaSilvaUrbano y que mi jefatura, sabiendo que lo hago, no la ha revisado.

Declaró que me contacté con Manuel Castells cuando él vino a Chile y que le presenté el proyecto.

Declaro que me cuesta aceptar que mi jefa de división, señorita Puppy Rojas, nos diga que “ahora sabemos lo que es trabajar”, cuando en lo personal, es el año en que, si me hubiera remitido a las órdenes recibidas, hubiese sido el que menos he trabajado en la SUBTEL. Declaro mi molestia cuando ella manifiesta el orgullo de que se empiece a trabajar con Entel, miembro de la “empresas amigas” como ella señala (al menos yo a mis amigos no los fiscalizo ni los regulo) en el proyecto de conectividad, pues a la opinión pública se podrá engañar, pero usted y yo, Ministro, sabemos que para que ese proyecto saliera , con todo el ripio que tuvo, en lo que a los técnicos nos compete, requirió de años de trabajo de mi división. Todos tuvimos que salir a terreno a corroborar en que lugares había conectividad o servicio de telefonía móvil. Los que no salieron se quedaron acá adentro coordinando las salida de los que estaban fuera. A mí misma me toco coordinar el trabajo en terreno de 15 asesores regionales, los cuales durante años no tuvieron ni siquiera oficina ni conexión a internet. Gracias a eso existen ahora mapas con al información clara. Créalo: antes no existía. Uno confiaba en la información que se tenía o que entregaban las empresas, pero cuando llegaba al lugar sólo ahí comprobaba o no la veracidad. Usted comprenderá que es difícil respetar a quien ningunea de ese modo el trabajo ajeno.

Declaro que nuestro Subsecretario nos envió una carta en la que señalaba que encontraba muy buena la medida que acordamos como división de tener reuniones todos los martes en la mañana para mejorar la comunicación de lo que hacemos. A la quinta reunión (reuniones que duraron en promedio unos 8 minutos) en que no se tocó el tema de telecentros y, visualizando que nuevamente no se iba a tocar, pregunté a la jefa de división por qué no se tocaba el tema. Ella me contrapreguntó qué quería saber. Yo respondí que de 20 personas que estábamos en esa reunión el 25% trabajaba solo en ese proyecto y que lo natural era recibir información, que para eso era esa reunión. Ella respondió que no se tocaba el tema porque estaba en ejecución, pero señaló algunos puntos del tema. La siguiente reunión no se volvió a tocar el tema telecentros; yo no volví a preguntar.

Declaro mi sorpresa cuando este año usted, Ministro y nuestro Subsecretario, nos vinieron a saludar personalmente para el 18 de septiembre a nuestra oficina. Trabajo hace cinco años acá y eso nunca había pasado. Su cercanía parecía signo de una gestión cercana. Por eso parece tan extraño que, al menos por curiosidad, mi jefatura nunca me llamara para saber cómo estaba después haber sido atropellada. Más aun si era un accidente de trayecto. Me llamaron de RR.HH, de bienestar, de la Asociación de Funcionarios, de otras deivisiones. Vino a preguntar por mí incluso gente de Transporte, pero no mi jefatura. Usted comprenderá que eso no me quitó el sueño, pero habla de cierta manera de enfrentar el trabajo que yo no comparto. Aun cuando mi subalterno fuera mi enemigo, si un auto lo choca cuando viene en bicicleta al trabajo, yo lo habría llamado. Estoy segura de que usted también.

Declaro que este proyecto ha tenido cientos de problemas, pero allá afuera, en el barrio San Francisco del Bosque, en el Barrio Millaray de Temuco, en el barrio Antena, en Cerro Alegre, en Rodelillo, allá donde viven aquellos que mi jefatura llama “esta gente” y que yo llamo “nuestra gente” creen en nosotros aunque no ha sido fácil, lo recalco ellos creen en nosotros.

Creen en nosotros porque cuando decidí trabajar en un Gobierno por el cual no voté, lo asumí con la certeza y la convicción de que hay cierto pisos básicos que convergen a pesar de las diferencias que en virtud de la historia nos han hecho dividirnos. A pesar de esas diferencias uno puede unirse y trabajar para construir un mejor Chile. No tengo ningún problema en trabajar con gente de derecha, sepa usted que trabajé entregando asesoría metodológica a la Academia de Guerra Aérea de la FACH, sí, en el mismo lugar donde en tiempo dictadura torturaban a compañeros de mi padre, y, sépalo, fue una gran experiencia de la cual aprendí mucho. Trabajé incluso con militares que después supe estaban implicados en crímenes de Derechos Humanos. A pesar de eso aprendí mucho de grandes Generales como don Alejandro Huerta y don Manuel Gonzalez. Ellos también sabían que soy una persona de izquierda.

Sí, soy una mujer de izquierda. También lo saben mis compañeros operadores de telecentros y respetan mi historia y lo que soy. Incluso aquellos que son de derecha, pues jamás me atrevería a hacer algo que pusiera en tela de juicio mi labor como funcionaria de Gobierno, aun formando parte de un Gobierno al cual no elegí.

No soy ni seré nunca una operadora política. Milito por tradición familiar en el Partido Socialista, no tengo militancia activa ni poder alguno, tampoco mi familia ni mis amigos cercanos. Si lo hubiera tenido, ¿usted cree que me hubieran bajado el grado el año antes pasado? Habrá usted de saber que al perder la jefatura pasé de grado 5 a grado 7 y usted sabe que eso es un caso excepcional. Así lo señaló la Contraloría al consultar y bien sabemos que es algo que NUNCA le habría pasado a alguien con “padrino”. A pesar de eso, me quedé, porque creo en este proyecto.

En mi escritorio tengo el programa de gobierno del Presidente Piñera. De seguro soy una de las personas que mejor lo conoce en esta Subsecretaría y nada de lo que declaré anteriormente atenta contra lo que dicha hoja de ruta política señala.

No me interesa quedarme en la Subtel a toda costa, no me interesa ser reubicada en otra división, mi interés no es poder asegurar un sueldo. Sólo me interesa que usted conozca el contexto.

Mi jefa de división, mientras me informaba de mi carta de no renovación, la cual puso en mis manos en el Jefe DAF, diciendo que era una “cortesía”, pues podrían perfectamente no entregármela, con una gran gentileza, me pregunta si quiero saber los motivos por los cuales se me entrega una carta que, en honor a la verdad, yo esperaba. Obviamente yo le digo que me dé los motivos y él responde: “no se confía en su trabajo”.

Sólo me interesa defender mi buen nombre, pues, sépalo usted , es lo único que tengo.

Quedo atenta a su respuesta a la espera de alguna reconsideración en virtud de los hechos presentados. De no haber reconsideración alguna difundiré esta carta en los medios y desde luego a la Red de Telecentros del Quiero Mi Barrio, pues como le dije, sólo hay una cosa que puedo defender y esa es mi nombre.

Le saludo muy cordialmente,

Érika Silva UrbanoCoordinación Nacional de Tenecentros
Programa Quiero Mi Barrio
División Gerencia Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones
Subsecretaría de Telecomunicaciones
Almirante Gotuzzo 124, Piso 9, Santiago
Fono: 421 35 42
Fax: 421 30 20

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